Verde profundo maya en las selvas de Quintana Roo
9 de agosto de 2016 wDestinos México
El remoto estado de Quintana Roo—más cerca de Cuba que de la ciudad de México —es hogar de una impresionante vida natural.
El remoto estado de Quintana Roo—más cerca de Cuba que de la ciudad de México —es hogar de una impresionante vida natural. Dentro de sus selvas se alojan una sorprendente biodiversidad y vestigios de la magnífica civilización maya. Inicia tu aventura con un día en la playa, bajo la sombra de la antigua fortaleza maya de Tulum. Después puedes dirigirte a las selvas en busca de manatíes, tapires y el habitante más sublime de los bosques: el esquivo jaguar. En el mar, los arrecifes de coral ofrecen los mejores puntos de buceo y pesca deportiva del mundo.
Quintana Roo, Campeche y los Montes Azules en Chiapas son los últimos lugares en donde se pueden encontrar las últimas grandes extensiones de selvas del país, la conservación de este ecosistema brinda a sus pobladores una plusvalía ambiental que pocos países en el mundo tienen.
En este joven siglo se ha iniciado la revalorización de los recursos naturales; los ecosistemas inalterados y que ofrecen más servicios ambientales a la humanidad como las selvas están a la alza; se espera y se promoverá que en el próximo refrendo del protocolo de Kioto de 2012, además de los pagos por secuestro de bióxido de carbono en zonas de reforestación, también se inicie el pago a las zonas con grandes extensiones de selvas conservadas por los servicios ambientales que brindan al planeta. Quintana Roo no puede darse el lujo de perder esta gran riqueza.
¿Qué representan las selvas?
La Selva Maya que incluye a la quintanarroense es el bosque tropical más importante de América del Norte, es uno de los sitios del planeta que tiene mayor riqueza de especies, en donde más de 70 por ciento de las cosas vivas que tiene el planeta se concentran en un área menor al 3 por ciento de la superficie de la tierra, por ello es una joya para México.
Las selvas alojan de 60-80 por ciento de las especies de plantas y animales conocidas hasta el momento. Sin embargo estos ecosistemas están desapareciendo a una velocidad alarmante (cerca de 20 mil ha por día) como resultado de las actividades humanas. Afortunadamente en Quintana Roo, al ser el turismo la actividad económica más importante, este porcentaje es menor comparada con zonas en donde la ganadería, la industria forestal o la agricultura son las actividades prioritarias. Sin embargo las altas tasas de crecimiento poblacional, la migración, los asentamientos irregulares y la apertura de nuevas autopistas mal planeadas, podrían afectar la selva irreversiblemente.
Dalia Amor Conde, investigadora de la Escuela Nicholas School of the Environment and Earth Sciences, comenta del impacto de las carreteras. "El 18 por ciento de las emisiones de carbono que son causantes del calentamiento global es el resultado de la deforestación. En varios estudios de Latinoamérica se ha demostrado que cuando uno abre una carretera es un promotor de la deforestación y uno de los principales de la pérdida de bosques, que trae consigo emisiones de carbono y calentamiento global, por ello tenemos que cuestionarnos cómo tenemos que cuidar nuestros bosques; el papel que juega México no sólo es a nivel local, sino global en el mantenimiento del clima".
La Selva Maya que incluye todas las selvas de la Península de Yucatán, Chiapas, Belice, Guatemala y Honduras, es la zona más grande de esta región y es la segunda zona más grande después del Amazonas en América. Según la investigadora Conde los proyectos como el Plan Puebla-Panamá en el Mundo Maya que incluye la construcción de carreteras e hidroeléctricas impactarán a más de 300 mil hectáreas de selvas en los próximos 20 años; la pérdida de bonos de carbono se estima que serían más de 130 millones de dólares.
Esta cantidad nada despreciable se debe sumar a otros servicios ambientales como la producción de humedad y oxígeno, captación de agua de lluvia y reguladora de temperatura, el gran valor escénico para el turismo, la gran suma total es la gran plusvalía ambiental de la selva de Quintana Roo.
Acciones por la naturaleza
El Programa de Conservación de Tierras de Amigo Sian Ka'an primariamente está dirigido a la conservación de la selva a través de cuatro líneas de acción específicas.
La investigación científica es la primera línea de acción y siempre ha sido usada por Amigos como el sustento de todas sus actividades. Conocer más sobre la flora y fauna de las selvas, su interacción con el medio y sobre todo conocer las mejores formas de aprovechamiento. La investigación debe incluir el papel de los incendios en el desarrollo de las selvas y sobre todo los cambios de uso de suelo.
La línea de acción más robusta para conservar las selvas, es la de la Política Ambiental, en esta línea se contemplan proyectos relacionados con los incentivos por servicios ambientales, es decir las recompensas a propietario por mantener selvas intactas.
La Asociación pretende influir con toda su experiencia en la planeación y ordenamiento, sobre todo de nuevos asentamientos humanos y promover junto con el gobierno estatal nuevas aéreas naturales protegidas.
Una tercera línea de acción en la que Amigos ya lleva tiempo trabajando, pero que en el futuro cercano reforzará, es la educación ambiental, la difusión de los valores para crear una concientización del gran valor de la selva, al ser una de las herramientas más poderosa para que el proceso de conservación sea más rápido y sólido. La educación tiene que ser dirigida a todo los sectores de población principalmente a los tomadores de decisiones.
Como un producto inmediato de la educación ambiental está la línea de la participación social; de nada sirve la educación si no se traduce en acciones concreta y medibles, es por esto que proyectos como la venta de productos comunitarios, el reciclaje de desechos sólidos, promoción de buenas prácticas ambientales en la industria turística, ecoturismo comunitario, son proyectos en los que la población participa activamente en la conservación de su entorno y obtiene beneficios por ello.
Tenemos un estado privilegiado por la gran cantidad de selvas que aún conserva, el Programa de Conservación de Tierra de Amigos es muy ambicioso y sólo se podrá lograr con la participación de las instituciones oficiales y privadas.
Durante 21 años hemos logrado más de 400 alianzas estratégicas pare ejecutar proyectos que han resultado en la conservación de 1 millón de hectáreas, estamos seguros de que lograremos más alianzas para lograr conservar la gran plusvalía ambiental que representan las selvas de Quintan Roo.