A TRES AÑOS DE SU ADIÓS
16 de enero de 2017 En esta esquina
Trump, Mandela, los saqueos, peleas disparejas que tienen en la lona al boxeo mexicano... la farsa "Canelo" Vs. JC Jr.
SI YO LE CONTARA, DON JOSÉ…
Hace ya tres años que se nos adelantó, Don José. Más de mil días de que dejó huérfano al boxeo, sobre todo al mexicano.
Y han pasado tantas cosas, Don José… No acabaría de contárselas. Para su tranquilidad, le digo primero que su hijo Mauricio fue elegido y reelegido como su sucesor y ahora ocupa la misma silla que fue suya durante cerca de ¡cuatro décadas!
Pero no todo es miel sobre hojuelas. Donald Trump está a unas horas de convertirse en el Presidente del país más poderoso del mundo: Estados Unidos. Cómo no está usted aquí, don José, para que nos defienda de todas las locuras de este millonario ensoberbecido.
Me acuerdo de la revuelta que encabezó usted contra Sudáfrica, hasta que cedió en el caso de Nelson Mandela. ¡Esos sí fueron pantalones!
De México, de su México, ya ni le digo. Debió ver los saqueos con los que recibimos este 2017; bueno, mejor que no los vio. Dieron pena.
Y del boxeo mexicano nada más le cuento que está secuestrado por un grupo que sepultó la sana competencia y mantiene en calidad de rehenes a los contados promotores que sobreviven.
El boxeo en México existe, sí, pero como negocio, no como espectáculo. Peleas malas, horribles en las que de antemano se conoce el ganador. Y cuando algún boxeador se atreve a salirse del guión, se enfrenta al robo, al despojo desalentador y envuelto en complicidades sin fin.
Don José… si yo le contara…
Ah, espéreme, no le dije la última: se pactó el encuentro entre el Junior JC y “Canelo” Álvarez. Se habla de 10 millones de dólares para uno y ¡25 millones para el otro! Los que sabemos de box entendemos que se trata de una farsa porque “El Pelón” que usted y yo conocimos en la época de gloria de su padre, hace años que pasó de peso medio a supermedio y de supermedio se fue hasta semicompleto.
“Canelo” es un tanquecito que mide 10 centímetros menos que el Jr. Por eso la pelea se pactó en 164.5 libras y con toda seguridad que Chávez Carrasco no deberá rebasar un peso determinado.
Total, que se armó una farsa. Diez mdd para uno, 25 mdd para otro y para los fieles aficionados, ¡litros y litros de atole con el dedo!
Así están las cosas, mi extrañado Don José…
Ya el año que viene le cuento cómo nos ha ido. Hasta entonces.