Si de coches se trata podemos hablar de aerodinámica, diseño, seguridad, tecnología, rendimiento y un sinfín de características más que hacen que los más apasionados en el tema se pasen horas debatiendo sobre lo que es o no bueno.
Para decir que es un buen coche primero debemos decir que tiene un buen motor, por ende, resulta primordial brindarle los cuidados necesarios para garantizar su funcionamiento óptimo.
Si de coches se trata podemos hablar de aerodinámica, diseño, seguridad, tecnología, rendimiento y un sinfín de características más que hacen que los más apasionados en el tema se pasen horas debatiendo sobre lo que es o no bueno.
Pero en lo que estarán de acuerdo, tanto expertos como aficionados, es que todo buen coche tiene un corazón poderoso: su motor. La calidad y rendimiento del mismo será siempre el primer factor a considerar al momento de adquirir un automóvil.
Por tal motivo, a continuación, dejamos algunos consejos que te permitirán darle un mejor cuidado a este órgano fundamental de tu coche, de esta manera beneficiar el rendimiento, además de alargar su tiempo de vida:
1. No aceleres y te detengas bruscamente. La primera idea que se nos viene a la mente cuando pensamos en un motor es que fueron hechos para correr, pero lo cierto es que tienen un funcionamiento más adecuado cuando trabajan de manera constante. No es conveniente hacer paradas y arrancar de forma continua, ya que solo ocasionará que el motor sufra un mayor desgaste.
2. Cambia el aceite con regularidad. Es uno de los aspectos que mayor beneficio le traerá a tu motor, ya que el cambio constante de aceite evitará que se sobrecaliente y desgaste, pues tendrá todas sus partes lubricadas adecuadamente. Por lo general, es recomendable cambiarlo cada 5 mil kilómetros.
3. Cambia los cables y bujías. Si tus cables ya lucen viejos es posible que tu auto deje de encender o que el motor sufra para hacer la combustión. Si las bujías y los cables se cambian cada determinado periodo, permitirás que la electricidad se traslade sin ningún problema en el motor.
4. Revisa las bandas del motor. Las bandas pueden ser distintas según el modelo, pero siempre son las encargadas de partes vitales del motor. Es importante percatarse de que éstas no se encuentren agrietadas o desgastadas, ya que si se rompen pueden ocasionar un daño severo.
5. Reemplaza el filtro de gasolina. El filtro de combustible en muchas ocasiones se llena de ciertas impurezas que afectan al motor. Si se cambia periódicamente la gasolina va fluir limpio además de que el motor quemará combustible de mejor forma.
6. Recarga el tanque de combustible antes de que llegue al mínimo. Como buenos mexicanos siempre tomamos los riesgos y dejamos todo al final. Al momento de llenar el tanque de gasolina no es la excepción, lo hacemos cuando prácticamente la reserva está a punto de acabarse sin tener en consideración que el motor empieza a succionar residuos de combustible quemado que finalmente terminarán causando un daño interno.
7. Mantente alerta de las luces del tablero. Para muchos las luces del tablero no son más que una cuestión decorativa, pero es importante que conozcamos cada una de las señales. Por ejemplo, si aparece la luz check engine, la de batería, presión de aceite o temperatura del motor, será mejor que lleves tu auto al mecánico.
8. Revisa que el motor esté ventilado. Este punto es necesario para que el motor tenga un adecuado proceso de combustión. El filtro de aire es el que se encargará de esta función, por lo cual es importante cambiarlo con regularidad.
9. Mantén el sistema de enfriamiento funcionando para evitar que el motor se dañe por sobrecalentamiento, ya que el líquido refrigerante correrá a través de él cuando el termostato marque una temperatura elevada.
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