Cuando te preguntan por esa persona
“No debes explicaciones. Tu historia se cuenta a tu ritmo.”
Estabas bien hasta que alguien preguntó «¿y tu pareja?». En la oficina, en la comida familiar, en la tienda de siempre. Se te cerró la garganta y contestaste rápido, con una sonrisa que no era tuya.
Cada vez que lo explicas parece que vuelves a terminar. Decir «ya no estamos juntos» duele porque en voz alta las cosas se vuelven reales.
No es que no lo estés superando. Es que tu corazón todavía está acomodando la noticia, y nadie te avisó que también tendrías que contársela a todos los demás.
No le debes a nadie el capítulo completo. «Ya no estamos juntos, estoy bien» es una respuesta entera. Y si hoy solo te sale cambiar de tema, también se vale.
Un día te van a preguntar y vas a contestar sin que te tiemble la voz. Mientras llega ese día, tu historia se cuenta como tú quieras y cuando tú quieras.