El disfraz de pareja que no usarás
“Esta noche no necesitas disfraz. Basta con ser tú.”
Hace meses ya lo tenían decidido: el disfraz de pareja, la fiesta, la foto para subir. Hoy el disfraz sigue en el clóset y las calles se llenan de gente que sale de dos en dos.
Duele porque no extrañas solo una fiesta. Extrañas el plan, la complicidad, la idea de que alguien ya contaba contigo para las fechas que vienen.
Es normal que una noche de fiesta te pegue más que un martes cualquiera. Las fechas guardan planes, y los planes que no se cumplieron también se lloran. No estás exagerando: estás sintiendo.
Pero tu valor no dependía de completar un disfraz de dos. Nunca fuiste la mitad de nada.
Esta noche puedes salir con tus amigos, quedarte en casa con una película o simplemente dormir temprano. Lo que elijas está bien si lo eliges para cuidarte. El año que viene, el disfraz lo decides tú.