Te cortaste el cabello por ti
“Cambiaste de corte. Lo que empieza a crecer ahora es tuyo.”
Te sentaste frente al espejo y dijiste «córtalo». Sin pensarlo mucho, porque si lo pensabas te ibas a arrepentir. Ese cabello tenía meses de su historia: las veces que lo acomodó, el largo que le gustaba, la foto donde salías con el pelo suelto.
Al salir, por un segundo te preguntaste si lo notaría. Y te dio coraje contigo por preguntártelo.
No es vanidad ni locura. Cuando algo se rompe por dentro, buscamos cambiar algo que sí podamos tocar con las manos. Es tu manera de decir «ya no soy la misma persona que se quedó esperando».
No tienes que pedirle permiso a nadie para verte distinto, ni explicar por qué lo hiciste. Si hoy te miraste y no te reconociste del todo, está bien: te estás conociendo otra vez.
El cabello vuelve a crecer, y tú también. Esta vez, lo que crezca va a ser solo tuyo.